LA EDUCACION
La educación está tan difundida que no falta en ninguna sociedad ni en ningún momento de la historia. En toda sociedad por primitiva que sea, encontramos que el hombre se educa.
Los pueblos primitivos carecían de maestros, de escuelas y de doctrinas pedagógicas, sin embargo, educaban al hombre, envolviéndolo y presionándolo con la total de las acciones y reacciones de su rudimentaria vida social. En ellos, aunque nadie tuviera idea del esfuerzo educativo que, espontáneamente, la sociedad realizaba en cada momento, la educación existía como hecho. En cualquiera de las sociedades civilizadas contemporáneas encontramos educadores, instituciones educativas y teorías pedagógicas; es decir, hallamos una acción planeada, consciente, sistemática. La importancia fundamental que la historia de la educación tiene para cualquier educador es que permite el conocimiento del pasado educativo de la humanidad.1
Si retrocedemos unos doscientos o trescientos años y comparamos como era la educación en ese entonces con las características de la educación en nuestros días nos daremos cuenta que existe una diferencia enorme entre una y otra. Se han dado cambios a nivel de la manera como se trabajan los contenidos, los pensamientos que se tienen acerca del papel del docente y del estudiante, acerca de cuál de estos dos actores debe ser el eje fundamental de la educación, entre otros aspectos. Anteriormente “se imaginaba al conocimiento como conjuntos de hechos y definiciones que hay que retener por medio de la memorización”. (Kalnovitz citado en Pájaro) por lo cual podemos inferir que la educación tenía como actor principal el docente quien era aquel que tenía los conocimientos y cuya labor era reproducirlos y lograr que los estudiantes los recitaran de memoria sin importarle si los estudiantes eran conscientes y capaces de entender lo que se aprendían memorísticamente. Sin embargo, como se dijo en un principio la educación al igual que muchos otros aspectos en el mundo se encuentra en constante evolución, lo cual ha ocasionado un cambio en los enfoques que se tenía sobre la manera como se impartían los conocimientos y sobre la manera como se veía la educación en el pasado. Por ejemplo la educación en nuestros días no es vista sólo como un derecho humano, sino también como un componente esencial del desarrollo económico y social. Además, surgieron nuevas estrategias de enseñanza y se pasó de una educación centrada en el sujeto que enseña a una educación centrada en el sujeto que aprende. Todos aquellos cambios como la multiplicación y aparición acelerada y desenfrenada de nueva información, de nuevos conocimientos, fue la que impulsó a muchos pensadores y críticos a replantear la manera como se estaba enseñando.2
Pero es la educación un proceso de formación, o un proceso de transmisión de un saber ya adquirido?
La educación es combatir la ignorancia 3, es comenzar a crear una necesidad de saber por medio de la crítica de la opinión. La creación de la necesidad de saber se define mejor con la necesidad de pensar, aprender por sí mismo. Platón afirma que el conocimiento no se
transmite de un hombre a otro como se transmite el agua de una copa a otra por medio de una mecha de lana, sino que es necesario que cada cual encuentre el saber por sus propios medios y que pueda dar cuenta de lo que sabe por haber hecho el proceso de pensar por sí mismo, y extraer sus propias conclusiones, a partir de sus propias premisas.4 La educación es, el proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. La educación no sólo se produce a través de la palabra, pues está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actitudes. Tiene como objetivo, incentivar el proceso de estructuración del pensamiento, de la imaginación creadora, las formas de expresión personal y de comunicación verbal y gráfica, estimular hábitos de integración social, de convivencia grupal, de solidaridad y cooperación y de conservación del medio ambiente.
La educación como proceso de formación, es determinar la habilidad de un individuo para aprender por sí mismo, pensar, reflexionar, analizar, cuestionar las diferentes situaciones que se presenten en su proceso de aprendizaje, logrando así, que este cree su propio conocimiento y pensamiento, quedando infundido en sí y no sea fácil de olvidar.
La educación como entrenamiento, es un sistema de sencilla manipulación frente a la sociedad, inculcando normas, reglas, exigencias que muestran una posición totalmente contraria a la expuesta por platón, según la cual, el pensamiento se desarrolla según su propio ritmo. Siendo este sistema donde la fuerza de trabajo es una mercancía, se piensa en un proceso de aceleración, no de la formación, porque para eso no hay tiempo, sino de la información, el entrenamiento, los conocimientos requeridos por un mercado de trabajo en el cual la división del trabajo es cada vez más especializada y más restringido el campo en el que efectivamente la fuerza de trabajo se va a desenvolver.
En este sistema de manipulación, Marx considera que es un proceso de desarrollo capitalista en el que el trabajador pierde la inteligencia puesto que reacciona y ejecuta procesos, sabe cómo debe hacer o cumplir con sus actividades, pero no sabe que está haciendo, no sabe el origen, no entiende el proceso por el cual tiene que realizar dichas obligaciones. En este punto se observa como la racionalidad, raciocinio, lógica, capacidad de pensar y demás acciones cometidas naturalmente por el ser humano al pensar por sí mismo, se van perdiendo y disminuyendo gracias a las exigencias que la actualidad y la manipulación de la educación vive día a día.
Tenemos pues, que una pieza fundamental en la sociedad, capaz de desenvolverse por si mismo en cualquier campo, capaz de cuestionar y aprender diversos puntos de conocimiento es lo que busca y consigue la educación como proceso de formación; una pieza que encaje en un solo lugar por obligación, sin conocimientos valederos solo efímeros, es lo que el sistema de educación como entrenamiento incorpora en la sociedad.
Una forma diferente de ver y entender la educación es buscando una forma filosófica, es algo que nos ayuda a pensar y ver el mundo y a nosotros mismos de manera diferente, nunca se olvida lo integrado a nuestro ser, lo que hemos aprendido a pensar por nosotros mismos en su significado. Un hombre que pueda pensar por sí mismo, apasionarse por la búsqueda del sentido o por la investigación es un hombre mucho menos manipulable que el experto.
“En lugar de ser aptos para enfrentar la escasez, debemos tener aptitudes para afrontar la abundancia exagerada.”5
Vincular la tecnología existente creando nuestros propios modelos que se ajusten a la realidad donde nos desenvolvemos, permitir que los alumnos piensen estratégicamente reflexionando sobre cómo están aprendiendo, generando en ello un pensamiento lateral y descubran qué les puede servir del aprendizaje dado. 6
Sin embargo se cree que a los nuevos enfoques que se le están dando a la educación hoy en día les ha hecho falta algo, ya que al parecer no ha existido un proceso de transición entre los dos tipos de educación que se han mencionado. Ese enorme salto entre la educación centrada en el sujeto que enseña y la educación centrada en el sujeto que aprende, fue un cambio brusco ya que no se pasó por un proceso de transición en el que se le fueran dando al estudiante estrategias de cómo podían y debían a acceder a tanta información, de cómo entenderla, seleccionarla, y usarla de tal manera que le dieran el mejor uso posible a ésta. En su mayoría lo que se presentaron fueron teorías y más teorías acerca de los nuevos enfoques que debía tener la educación y muy poca instrucción acerca de cómo lograr ese cambio. Para muchos, ha faltado instruir mejor a los estudiantes en cómo manejar los grandes volúmenes de información a los que pueden tener acceso hoy en día de ahí que no se le esté dando el uso apropiado y provechoso a toda la información y adelantos que el mundo ofrece hoy en día, nuevas tecnologías, nuevos procesos de aprendizaje, nuevas metodologías, nuevos campos por explorar.
Autora
BLAIBER OSPINA HERNANDEZ