EDUCACION Y SOCIEDAD.
¿Se debería ligar la formación de la universidad con la economía y dejar a un lado el verdadero propósito de la educación?
La universidad es el lugar donde el hombre aprende a pensar y a vivir. Es el lugar donde es pensamiento se vuelve crítico y permite al hombre a decidir consciente, libre y cabalmente. Es el lugar donde se forma al hombre autentico. De esta manera el ser de la universidad se encuentra estrechamente vinculado con el ser del hombre con su formación integral y con su misión en la sociedad.
La misión originaria de la universidad es proporcionar a las nuevas generaciones una guía, la de edificar una estructura conceptual que permita a los jóvenes ver el mundo. Una función conservadora en el sentido de poder trasmitir a esos joven esa necesidad de contar con una orientación en este mundo.
Vivimos en un entorno cambiante y volátil, donde las trasformaciones que se producen en el mercado del trabajo imposibilitan la adecuación total de las enseñanzas universitarias a estas demandas, por sufrir una velocidad de cambio mayor que la adaptación de planes de estudio, métodos docentes, y estructura universitaria entre otros, donde la educación en la universidad actual se ve sometida a la presión de incorporar de manera acelerada a la lógica empresarial y comercial cumpliendo con los requerimientos del sistema.
Bajo estas premisas se puede deducir que el factor de constante cambio de la sociedad podría inhibir o inhibe, de hecho, a la universidad de cumplir con su misión de preparar a sus alumnos con una visión del mundo.
No se debería convertir la universidad en una empresa del conocimiento sometida a las demandas del mercado laboral, pero tampoco debe alimentarse el inmovilismo de los que miran sin comprometerse. Hay que promocionar la educación autónoma, la posibilidad de pensar las cosas, de hacer preguntas, de ver contradicciones, formando así un ser que pueda pensar por sí mismo, apasionarse por la investigación y un hombre mucho menos manipulable, que adquiera el habito de la atención, el de escuchar, el de expresarse libremente, el saber trabajar en grupo, el de respetar la opinión de los demás a si no esté de acuerdo con ellos, el apego por el conocimiento y sobre todo el hecho que se conozca a sí mismo.
La persona que llega a conocerse a si mismo logra una estabilidad emocional y un equilibrio, y el conocimiento de uno mismo presupone el de las propias aptitudes y limitaciones, el del temperamento y las principales pautas de conducta personal.
Todo esto se consigue si la persona cuando acaba sus estudios secundarios y empieza a planificar su ingreso a la universidad pensara verdaderamente que es lo que desea en su vida, que es lo que le gusta, si la carrera que va a escoger él se ve en un futuro realizándola. Por qué si escogiéramos una carrera solo porque tiene buenas salidas laborales, porque los demás toman la decisión por nosotros como son nuestros padres o nuestro entorno que ejerce una gran presión, y al final terminamos estudiando lo que los demás quieren vamos a realizar todo como por hacerlo y no por gusto.
Un ejemplo de ello son algunos médicos que nunca se ponen en el lugar del paciente no le interesa el dolor o la angustia que este pueda tener solo le importa cumplir con un horario una labor y dejando a un lado ese sentido humano que todos sin importar la profesión, debemos adquirir.
Cuando nos decidimos por algo que nos apasiona y por sí mismo, entonces tenemos esa verdadera motivación vamos hacer personas creativas, que nos gusta probar, experimentar, vamos a tener la mente abierta para adquirir esos nuevos conocimientos e información sin ponerle trabas al estudio, apasionándonos y disfrutando todo lo que realizamos.
La empresa que sabe reconocer que una persona es valiosa también por sus habitos y artes se va a beneficiar ya que va adquirir una persona que sea comprometida con su trabajo, que va a estar preparado para ir más allá de lo que le pidan, una persona disciplinada que tiene la fuerza interior para tomar siempre las mejores decisiones ante lo que se le presenta cada día, que mira cada problema como una oportunidad para aprender cómo resolverlos, y cuando surja algún desacuerdo con algún compañero luche contra el deseo de ser comprendido, y en lugar de eso sea quien comprenda.
Por ello se debería despertar en cada persona el deseo de aprender ya que uno tiene un aprendizaje significativo solo cuando le encuentra sentido a lo que está aprendiendo, le gusta y le interesa de verdad. Promover más el desarrollo como personas, que se nos permita ser uno mismo, dar más herramientas para la vida no solo en el ámbito laboral, sino también en el sentido social y humano, y que las posibilidades del desarrollo como persona no estén determinadas por el mercado.
Conclusiones:
La educación no solo es para adquirir conocimientos para desarrollar un trabajo específico sino también para formar personas integras, con altos valores, integras y fortaleciendo su personalidad.
Bibliografía
ZULETA, Estanislao “Educación y Democracia Un campo de combate” Séptima Edición, Hombre Nuevo Editores.
HOYOS, Vásquez Guillermo,” El Ethos De la universidad”.
JOIM ETCHEVERRY, Guillermo, “Universidad y sociedad, Relación conflictiva e imprescindible”, Revista Universitaria “El Salmon” Edición XIV, Junio 2009.
Autor: Verónica Valencia Correa
Código: 084500 782013
SI UNA PERSONA DEBE SER AUTÓNOMA E INDEPENDIENTE PARA QUE TOME DECISIONES POR SI MISMO DE LA CUALES DEPENDERÁ SU FUTURO
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